Rodrigo García Márquez
- Cargo :
- Concejal
- Email :
- rgarcia@providencia.cl
Funciones:
Abogado (U. de Chile),casado desde hace 34 años con M. Esther Díaz Valdés, dos hijos: Luis Fernando (abogado U. de Chile) y Francisco de Borja (músico). Vinculado a la comuna hace 44 años como vecino y, desde que su gente lo eligió como Concejal por los períodos: 1992–1996, 2000-2004, 2004-2008 y 2008-2012. En el H.Concejo Municipal preside la comisión de Alcoholes.
Lo más relevante del año 2007 fue la publicación en el mes de enero del nuevo Plan Regulador Comunal de Providencia. Si bien en él no están contenidas todas las disposiciones que hubiese deseado -como ser altura máxima de dos pisos en los barrios consolidados- contiene avances indiscutiblemente importantes. En efecto, la altura de los edificios en todo el sector residencial es, a partir de sus disposiciones de: cinco, siete, diez y doce pisos. La altura libre quedó sólo para aquellos lugares de la comuna netamente comerciales, como las avenidas Once de Septiembre, Providencia y Bilbao, entre otros. Para el resto del cuadrienio que culmina el 6 de diciembre de 2012, estoy resuelto a impulsar desde el seno del Concejo algunas modificaciones parciales del Plan Regulador Comunal, como las que correspondería llevar a cabo en el sector comercial del barrio Bellavista. También estoy resuelto a instar al cierre de pasajes privados por razones de seguridad, cuando objetivas razones así lo ameriten.
Asimismo, es del caso señalar que en este mismo instrumento de planificación urbana se consagran zonas de conservación histórica las que no pueden ser objeto de modificaciones o reemplazadas por edificios.
En lo concerniente al túnel El Salto – Kennedy y a su negativo impacto en el Barrio de Pedro de Valdivia Norte, cabe precisar que la Municipalidad no tuvo injerencia ni en su diseño ni en su implementación. Dicho de otro modo, el perjuicio que tal proyecto ha acarreado al barrio es enteramente imputable al Ministerio de Obras Públicas.
En materia de Seguridad Vecinal, lo cierto es que habida consideración de las limitaciones que dicho personal tiene -esto es, la prohibición legal de portar armamento- lo obrado en este punto también merece destacarse. Efectivamente, siendo su función esencialmente coadyuvante de las policías, la intensificación de los patrullajes diurnos y nocturnos se ha traducido en que los delitos no han aumentado, antes bien han disminuido. En mi opinión, sería muy necesario preparar grupos humanos capaces de intervenir directamente cuando se están produciendo los delitos, esto es, en actos de flagrancia.
Como obras culminadas en 2009, destaco el Complejo Deportivo y la Piscina Temperada de El Aguilucho, que ha significado un progreso evidente para un barrio de la comuna, cuyos habitantes estaban reclamando atención. Fuera de toda duda, es un gran avance. Otro interesante y necesario proyecto que, aunque está en ciernes, llenará un antiguo anhelo de toda la gente del sector y de la comuna en general: me refiero al consultorio Médico “Prof. Dr. Hernán Alessandri”, en José Manuel Infante esquina Alférez Real.
Mi principal preocupación ha sido y será la de siempre: desde que llegué al Municipio en 1992, y es que la comuna no pierda su carácter residencial. La tendencia a vivir en los extramuros de la ciudad, recorriendo extensos trayectos, con todos los inconvenientes que ello implica, ha significado abandonar barrios bien dotados y espléndidamente ubicados, como Santa Isabel, Manuel Montt y otros, convirtiéndolos en centros de actividades comerciales, lo que constituye un verdadero desperdicio para toda la Región Metropolitana.
Me preocupa mucho que el sector comercial y de oficinas, vaya adentrándose en sectores otrora residenciales. Hay lugares en que vivió tanta gente y que hoy día ya no están. Algunas calles, entre Providencia y Costanera, perdieron su carácter residencial. Ocurre lo mismo con calles como Padre Mariano y La Concepción.
En contraste, he notado -en alguna medida- una recuperación de algunos barrios, como la avenida Manuel Montt, donde se han construido edificios habitacionales.
Este es el desafío que siempre he tenido y mantendré firme, para hacer de Providencia una comuna grata para vivir.